domingo, 16 de junio de 2013

Contemplando la Luna.


Nuestro estado de ánimo, no solamente influye en nuestras emociones y reacciones, también influye y mucho en nuestra forma de ver la vida, y en las interpretaciones que podamos dar a los sentimientos que nos provocan nuestras percepciones.

jueves, 2 de mayo de 2013



Los verdaderos amigos, no van y vienen, permanecen ahí por siempre. Se alegran de tus triunfos y sufren con tus derrotas y esos sentimientos son recíprocos. Son el apoyo que necesitas, el consuelo de tus pesares y la alegría de tus celebraciones. No importa la distancia ni el tiempo que les separe, cada reencuentro es un ayer y cada despedida un hasta mañana, porque en tu corazón siempre estan presentes.
Saben perdonar los errores del otro y se sienten orgullosos de sus virtudes. Tal vez no te dediquen el tiempo que desearían, pero lo que es seguro, es que nunca te dejarán en la estacada.



Demasiado a menudo nos aferramos a los bienes materiales que nos rodean, su pérdida nos ocasiona un efímero sufrimiento y pesar, porque sabemos que tarde o temprano lo recuperaremos o tal vez algo mejor. Solamente cuando se pierde un ser amado sentimos la verdadera derrota, porque el amor que hemos sentido es eternamente irremplazable.

domingo, 28 de abril de 2013


Noche de lluvia


Anoche escuché la lluvia en el jardín.
Me asomé al balcón
y el aroma de la tierra mojada
me devolvió a la infancia.

Cerré los ojos
y pude rememorar el olor de mi escuela,
de sus pupitres,
de su suelo de madera desgastada
que crujía bajo los firmes pasos de mi maestra.

Mi jardín olía como el patio del recreo
y entonces recordé cuanto me gustaba contemplarlo
cubierto de hojas secas
y correr sobre ellas
haciéndolas crepitar bajo mis pies.

Cuan feliz puede ser una niña
con algo tan insignificante...

Y entonces pensé que todos esos detalles
son lo realmente importante.

Nunca me he sentido tan libre
como en esos momentos
envuelta en una explosión de sensaciones
emanadas de la naturaleza,
sus perfumes, sus sonidos
y yo...
sin más preocupaciones...
La naturaleza y yo...
acopladas y libres.

La verdadera felicidad ha de ser una vida
repleta de esos instantes.

Aspiré profundamente,
me llené de naturaleza pura.
Cerré mi ventana y me dormí.
© Eufrosina Amores (2013)